Jacinta y los patines

16 12 2009

¡Juanito!
¡Juanito!

¡Juanito!

¡Juanito!

¡Juanito!
¡Juanito!

-Dímelo -se asoma Juán por el balcón-. Ahora bajo.
-Oye, pero….

-¿Cómo te va?
-Ahi, bien. Préstame los patines.
-¿Y eso?
-Estoy aburrido. No tengo nada que hacer.
-No los tengo allá arriba. Se los di a Jacinta.
-Compadre pero yo te dije que no se los diera.
-Mira, me los pidió y se los di. Yo los tenia ahi cogiendo polvo.
-¿Y qué tu crees que van a coger con ella? Polvo y mierda.
-Bueno, bueno, ya, está bien. Pídeselos y quédate con ellos.
-No, yo no tengo el mínimo deseo de verla.
-Jejeje. Qué guanajá. Entonces ponte a jugar a los carritos.

-Hola
-Eh, ¿y eso tú por aquí?
-Vengo a buscar los patines.
-¿Estás aburrido?
-No.
-¿Y pa qué los quieres?
-Porque los quiero, son mios.
-Tuyo namá es el izquierdo ¿recuerdas? Además ¿tú no eres el que dice que no quieres verme mas nunca ni a mi ni a nada que tenga que ver conmigo?
-El mismo.
-¿Entonces?
-Los monto con los ojos cerraos, como mismo entré por esa puerta.
-Los patines no están aquí. Como me dejaste sin nada, los vendí.





El loco del café

15 12 2009

Pan con aceite y ajo, y sal. Qué más se puede pedir. Un avión. Quien sepa nadar que pida un avión. Tampoco me gustan los barcos sino muertos y llenos de comedores.
Muertos.
Si.
Muerto está el barco que me trajo a este pan con aceite. Por entre aguas muertas.
-¡Manolo! ¡Manolo! ¡Dame café! -le tiran una piedra.
Si yo pudiese vivir solo en este mundo.





Chofer 55

15 12 2009

El chofér de la 55 es un hombre que ha perdido toda esperanza en la vida.
-¿Tienes cuatro pesos ahi compadre? Lo más bajito que tengo son 5 pesos.
-No -y hace una ademán de luz verde.
Las gentes se montan en el autobús y no reparan en ello, solo en el churre del pañuelo alrededor de su cuello.
Este cuello aguanta mi cabeza -cavilea-. Pero no yo. Mi cabeza está destruyéndome.
Poco a poco.
Lentamente. Sin piedad.
-¿Mi herma me das un chance por aquí?
-¡Aquí no hay parada!
-Coño pero chofe una paraita y no pasa nada.
-¡Que no la hay! ¡La que viene es por el puente pabajo, asi que agárrate!





Jacinta y las cuatro palmas

15 12 2009

Por el camino de los Cinco Palos y las Cuatro Palmas llegó aquel día. Por el mismísimo. Ni por el de los Tres Palos, ni por el de Las Dos Palmas.
Y Esmeregildo estaba allí, tratando de abrochar el cordón de sus botas.
-Hola
-¡Ea! -Esmeregildo se incorpora.
-¿Necesita ayuda? -dijo la muchacha mientras se acercaba.
-No, gracias. Bueno…. sí, por favor. Es que soy un poco torpe.
La muchacha se inclinó hacia adelante… el hombre se quitó con la mano el Sol de los ojos y dejo escapar un suspiro.
-Mi nombre es Jacinta. Y usted se llama Esmeregildo ¿verdá?.
-¿Pero cómo lo sabe?
-Se le nota. Se le nota.
-…
-¿Usté podrá arrancarme alguna palma pa mi jardín?





El espantapájaros

15 12 2009

El Sol asoma su ojo de oro por el hueco de la ventana de yerro. Y yo asomo un ojo turbio por el hueco de mis ojos. El Sol y yo nos miramos de frente a frente, de hombre a sol. Qué puta la luna ¿no es verdá? -me dice-. Yo perdí diez ojos y veinte lenguas de fuego por esa estrella.
Nada me ha robado a mi la Luna -le respondo-, me trae el calor y el frio de las mujeres desaparecidas. Pero tú asomas tu nariz y otra vez se desvanecen.
De pronto un viento empuja las hojas de la ventana. -Tú también tienes la culpa.





sobre porque

1 12 2009

porque
no estabas
hicieron
mis ojos
y mi nariz
un surquito
en la paré

porque
soy un
sonso
no tienes
arada
toda
la piel





sobre el tambó

1 12 2009

pa tocá
el tambó
como é
hay que hacé
la mueca

y la negra
en su batecasa